Elisa Cabrerizo. Plataforma “La calle mata”
La Plataforma La Calle Mata es una plataforma ciudadana que surge a partir de constatar las muertes derivadas de vivir en la calle y está formada por personas asociadas a colectivos o no. Todas tenemos un objetivo común: trabajar para garantizar los derechos de las personas sin hogar de Granada.
La pobreza, la vulnerabilidad más extrema la encontramos en las personas que han de habitar en las calles y en los parques porque un día la vida no les fue tan favorable como a nosotras y una vez que pisas la calle, estás fuera del sistema.
Y es el sistema, sobre todo las Administraciones y, en nuestro caso, la administración local, la responsable de asegurar derechos a todas las personas que viven en nuestra ciudad.
300 personas sin hogar... Y sin derechos en Granada
La realidad actual en Granada es que unas 300 personas son personas que no tienen hogar: 85 de ellas, se encuentran en Albergues, 26 de ellas pueden dormir por la noche en un Centro de Alta Tolerancia; el resto, son nuestras vecinas en soportales, aceras, bancos, parques”¦
Sin vivienda, ¿derecho? De un lugar a otro. No viven, sobreviven
Siendo el objetivo principal es la VIVIENDA, derecho constitucional, no existen ni han existido en los últimos años, unas políticas locales de vivienda pública. Por eso, se acude a lo que se debería ser una excepción: comedores sociales, albergues y centros para pasar la noche. Un itinerario que no les permite transformar su vida, sólo sobrevivirla: por la mañana pueden desayunar cerca del hospital de Traumatología, pueden almorzar cerca de Hypercor, pueden merendar cerca del hospital de Traumatología, pueden cenar cerca de la Facultad de Derecho”¦todo ello arrastrando sus enseres y todo ello gestionado por ONGs o instituciones distintas del Ayuntamiento mediante convenios, es también una privatización de los servicios y derechos públicos.
Lo que se plantea por este Ayuntamiento como urgente (comedores sociales, lugares para pasar la noche”¦) deja de ser urgente y es crónico y habitual porque no hay vivienda que ofrecer.
“La calle mata” pide tres medidas básicas para garantizar derechos de “los sin techo”
La última lucha de la Plataforma La Calle Mata está relacionada con el señalamiento de la habitualidad de lo que consideran urgente y en el Día Internacional de los Derechos Humanos, este último 10 de diciembre, se encerró durante todo el día, en el patio del Ayuntamiento que es la “casa de todas” para señalar a las “todas” que no tienen casa y exigirles al Ayuntamiento tres cuestiones básicas:
– Un Centro de Alta Tolerancia urgente para que no hayan de pasar las noches al cobijo de unas estrellas bajo cero.
– El aseguramiento a medio plazo de Centros de acogida de Alta Tolerancia por Distritos. En cada barrio hay que asegurar recursos para las personas que los viven, también para las personas sin hogar.
– A largo plazo, una Política de Vivienda Pública para que las personas sin hogar con Ingreso Mínimo Vital y con Rentas contributivas o no contributivas, puedan alquilar y tener una vivienda.
Para echar a andar piden una reunión de trabajo con la alcaldesa
La alcaldesa había asegurado en el primer Pleno de su mandato una reunión para la semana siguiente. No se llegó a concretar. A cambio, la evitación, el desprecio a la Plataforma y ni una sola respuesta. ¿O sí? ¿Ser atendidas por el Primer Teniente de Alcaldía y al día siguiente por la Concejala de Derechos Sociales? ¡No! La reunión con la alcaldesa de todas, sigue como reivindicación de la Plataforma.
Solución solo hasta el 40 de enero. Es insuficiente
La única respuesta, que no se dejará que sea la última, ha sido actuar sobre el primer punto de urgencias y se han ampliado las plazas de Alta Tolerancia para que por la noche puedan dormir más personas en un lugar seguro, cálido, con aseo, cena y desayuno. Pero”¦ (no hay forma de que no haya peros) sólo hasta el 30 de enero, ampliable si aparecen nuevas olas de frío.
Respuesta insuficiente y poco adecuada para la transformación de las vidas de estas personas: el día 31 deberán volver al lugar que abandonaron, sin los enseres de colchones o mantas que tenían y a empezar de nuevo.
Los albergues, los centros de Alta Tolerancia, no son la solución, pero son la urgencia, una urgencia que es la cronificación de no tener derecho al descanso y a la salud.
Multiplicar la lucha, multiplicar la esperanza
Ya veis, dura, muy dura la vida, que no es vida, de los sin techo. La esperanza está en la solidaridad que pueden, podemos, mostrar todas las personas y grupos que luchamos para que los derechos no son papel mojado. Eso sí, sólo si, tenemos que multiplicarnos para que las administraciones nos escuchen y actúen, para que la humanidad venza a la inhumanidad.
