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Lugares recomendados para recorrer en el invierno granadino

¿Qué hacen las plantas para sobrevivir en invierno? Conoce sus fascinantes y diversas estrategias

Entrevista a Jesús del Río sobre la naturaleza en invierno

Jesús del Río, nos habla en esta entrevista de las estrategias de la naturaleza en invierno para sobrevivir; si bien algunas especies se saltan la norma general y desarrollan una importante actividad biológica en invierno, creciendo hacia abajo e incluso floreciendo. Jesús nos explica que otras plantas aprovechan la humedad y frío del invierno para desarrollar sus raíces y aguantar mejor los periodos secos. ¡Fascinante! ¿Por qué hay plantas con flores en invierno? Una de las razones; tener a todos los insectos polinizadores pendientes ellos. En primavera hay más competencia. Sobre el calentamiento global Jesús advierte que muchas especies, de montaña y alta montaña sobre todo, pueden quedarse sin hábitat disponible. ¿Y qué paisajes podemos ahora”¦? Lee la entrevista a Jesús del Río y aprenderás disfrutando. También conocerás los paisajes que nos recomienda recorrer en el invierno granadino

Invierno en jardines de Granada

Paco Cáceres entrevista a Jesús del Río, biólogo, apasionado de las plantas y colaborador de la Red de Sentipaseos y Visiticas”¦

Se decía antes que en invierno la naturaleza descansa. ¿Qué hacen las plantas en invierno

La mayoría de las plantas en nuestros climas continentales con fríos intensos y heladas frecuentes desarrollan diversas estrategias para defenderse de las consecuencias del frio, algo que no pasa en zonas mas térmicas como las zonas litorales. El frio y las heladas pueden provocar problemas fisiológicos como la deshidratación o dificultades en el transporte de la savia e incluso la rotura de los tejidos y células como consecuencia de los cristales de hielo.

Jardín botánico en Hoya de Pedraza hace dos días

Para evitar esto muchas plantas directamente pasan esta época invernal reposando sin actividad vegetativa y ocultando sus yemas bajo el suelo en forma de semillas, bulbos rizomas, etc., o a poca altura del suelo, con unas pocas hojas pegadas o con su tallos rastreros para quedar cubiertos bajo la nieve como hacen lo piornos y enebros rastrero de nuestras montañas. Otras especies de porte elevado como los árboles y arbustos, los de hoja caduca pierden la hoja y protegen sus yemas entrando en un letargo invernal y otras como las perennes tipo pinos o encinas, tienen que proteger las hojas con gruesas cutículas e incluso utilizar diversos compuestos orgánicos para evitar que la savia y líquidos celulares se congelen, vamos como si utilizaran anticongelantes. En todo caso es un periodo de actividad biológica mínima con un metabolismo reducido hasta que suban las temperaturas.

Sin embargo, he visto malvas, viboreras o jaramagos en flor en esta época. ¿Por qué algunas especies florecen en invierno

Efectivamente algunas especies se saltan la norma general y desarrollan una importante actividad biológica en invierno, creciendo e incluso floreciendo. Muchas especies tanto anuales como perennes aprovechan las lluvias otoñales e invernales para germinar y desarrollar sus humildes plántulas. Si observamos el suelo en invierno, veremos numerosas humildes plantitas que no levantan unos pocos centímetros del suelo, con unas pocas hojas o incluso solo con los cotiledones que traían de la semilla.

Pero aprovechan estos tiempos de humedad y frio para crecer hacia abajo, desarrollando sus raicillas con las que luego podrán superar los periodos secos de la primavera y verano. E incluso hay otras especies que ya a mediados del invierno comienzan a florecer, como podemos observar con las especies que antes comentabas (jaramagos, viboreras o malvas) a las que se le pueden añadir las aulagas que ya cubren de amarillo los campos. Entre estas especies de floración invernal me gustan mucho algunos de nuestros pequeños narcisos, como el narciso blanco (Narcissus cantabricus) o el narciso pálido (Narcissus triandrus subsp pallidulus) que ya en febrero empiezan a aparecer por el entorno de Granada, especialmente en el Llano de la Perdiz.

Ribera del Genil en invierno

Y todos conocemos la espectacular floración de los almendros en febrero que llena de color los cerros de la Contraviesa. Y todo esto tiene una explicación, adelantar la floración al invierno cuenta con la ventaja de tener a todos los insectos polinizadores pendientes solo de estas especies precoces, cosa que en primavera estaría más competida por la multitud de especies en flor. Y a nivel de jardinería también resulta muy llamativa la floración a finales del invierno de algunas especies tan bonitas como el macasar de flores amarillo pálidas (Chimonanthus praecox), los membrilleros de flor roja(Chaenomeles speciosa), las forsitias de flor amarilla (Forsythia x intermedia), o el durillo de flor blanca (Viburnum tinus), especies que podemos observar de forma frecuente en los jardines de Granada como por ejemplo en los Jardines del Genil.

Se dice que el cambio climático podría estar alterando estos ciclos tanto en plantas como en animales ¿Qué consecuencias puede tener

Los cambios de temperatura y precipitaciones producidos por el cambio climático pueden provocar graves consecuencias, muchas de ellas imprevisibles. Ya observamos los cambios de periodos de floración con inviernos cálidos, con floraciones precoces que luego pueden fracasar con las heladas primaverales, algo especialmente preocupante en la agricultura y en el medio natural porque puede hacer fracasar la producción de frutos y semillas que garanticen la continuidad de las especies.

Pero tal vez lo más preocupante es que con el calentamiento global y la reducción de lluvias, muchas especies pueden quedarse sin hábitat disponible, especialmente las de la montaña y alta montaña, que podrían desaparecer si continúan estas tendencias. El Observatorio de Cambio Global de Sierra Nevada ya ha comprobado cómo muchas especies están subiendo en altitud buscando ambientes más frescos y húmedos, y cómo algunas ligadas a microclimas especiales están reduciendo su superficies de ocupación. Y esto podría hacer que algunas especies tan emblemáticas de las altas cumbres como la amapola del Mulhacén, la manzanilla de Sierra Nevada o el ranúnculo glacial pudieran desaparecer o incluso extinguirse por no tener más montaña por la que subir.

¿Qué paisajes granadinos son los que destacarías en invierno?

Especialmente destacaría los ligados a bosques caducifolios pues permiten observar el bosque de una manera distinta, con mil formas de troncos y ramas, sus alfombras de hojarasca y unas luces interiores muy diferentes a las del verano. Entre los bosques caducifolios más singulares tenemos los robledales como los presentes en la Vereda de la Estrella (Güejar-Sierra), en Puente Palo (Cáñar) o los de Pórtugos y Soportujar como algunos de los más accesibles. También destacaría los pequeños bosquetes de castaños de Güejar-Sierra, Huéneja, Jérez del Marquesado o los de las acequias de las Alpujarras. Por último un paisaje invernal que me fascina son la alamedas ribereñas, como las del río Genil agua arriba de Granada y las del cauce medio entre Huétor-Tajar y Loja, sin olvidar las choperas de la Vega.

¿Y de los jardines de Granada?

De los jardines de Granada en invierno resaltaría varios aspectos, uno el descubrir las formas tan diversas de las copas de los árboles una vez que han perdido la hoja, y ver como cada especie tiene un tipo particular de arquitectura arbórea que con el tiempo nos permite reconocerlos incluso sin las hojas. También una observación interesante es reconocer las historias de podas que han padecido, pues de gran parte de los árboles urbanos lo que vemos son las copas deformadas por las sucesivas podas.

Esto es especialmente patente en los plátanos de sombra y nos permiten comprobar cosas tan interesantes como que las ramificaciones secundarias de muchos ejemplares se sitúan a la altura que tenían las escaleras de los podadores y por donde eran terciados. También permite reconocer cómo muchos árboles severamente podados como los plátanos centenarios de la Carrera del Genil y el Campillo, a partir de los años noventa cambiaron la forma de poda y volvieron a recuperar unas copas altivas aunque con ramas más estrechas. Para observar esta gama de formas de copas diferentes recomiendo la Carrera y los jardines del Genil o el Carmen de los Mártires.

Otra tarea interesante de los paseos invernales por los jardines de Granada es reconocer las especies de floraciones vernales tan llamativas por florecer antes de echar las hojas y por tanto llenarse de color, como sucede con las especies antes comentadas de macasar, membrillero de Japón, forsitias, magnolio tulipán, etc.

Para finalizar. ¿Qué Sentipaseos nos propones para lo que nos queda de invierno?

Como ya conoces mi predilección por los árboles grandes y sus copas desnudas pues recomiendo los paseos por las riberas del rio Genil y del río Monachil, y hacía finales de febrero y principios de marzo un sentipaseo por el Parque Periurbano de la Dehesa del Generalife para reconocer las primeras floraciones de los narcisos silvestres, además de disfrutar de las magníficas vistas del valle del Darro y Sierra Nevada.

Otras entrevistas a Jesús del Río

 El jardín más diverso y bello posible, se ha creado con plantas de todos los lugares del mundo https://www.otragranada.org/spip.php?article1014

Jesús del Río también es autor de una serie de reportajes publicados en esta página bajo el título "Paisajes granadinos poco conocidos"

Por Veguita de Graná

El Sábado 1ro de febrero de 2025

Actualizado el 2 de febrero de 2025