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Pepe el de Aurora. Primer aniversario de su muerte. 25 de julio de 2024

“De niño fui pastor, pero mi afición era volar” . Recordando a un sabio de esta tierra

Nos falta capacidad para recopilar las historias de nuestros ancestros

Pepe el de Aurora tiene una historia digna de ser contada. Su biografía es un canto a la vida, a la curiosidad, a la naturaleza. Pastor en su infancia, mecánico en una fábrica de ladrillos y creador de un museo lleno de aperos de labranza en miniatura, molinos y un sinfín de cosas (hasta un mini camión “ruso” para transportar madera). Además, Pepe tenía unos sólidos conocimientos de Sierra Nevada y de su fauna y flora. Allí cuidó durante un tiempo ganado. Esos saberes, unidos a su sensibilidad por la naturaleza, lo convirtieron en un defensor de la Madre Tierra en este cachito de Monachil y la Sierra. En este reportaje mezclo mis encuentros con él y una entrevista no publicada que le hice hace muchos años. Insuficiente, no fuimos capaces de recoger toda su sabiduría.

Pepe el de Aurora da explicaciones en la exposición de su museo

Paco Cáceres

A Pepe el de Aurora. Me enteré de tu muerte un mes después cuando comentaba con un amigo que quería hacerte una nueva entrevista. "Imposible", me dijo el amigo; "Pepe murió hace un mes". En este primer aniversario quiero recordarte con este reportaje. Pepe, nunca morirás en mí.

El niño pastor que quiso volar

Desde niño mostró su curiosidad por lo que le rodeaba. “De niño fui pastor, pero mi afición era volar” , nos decía en una entrevista. Ese deseo le llevó a cazar un buitre para coger sus alas. “Me arrepentiré toda mi vida” , lo confesaban sus ojos muchas décadas después, “pero ¡tenía tantas ganas de volar”¦!” “¿Y volaste?” . “Tuve suerte, eran pocos metros de altura” . Y me señaló la huella de la caída en su frente”¦ Al final alcanzó parte de su deseo. En un vuelo en avión confesó a la azafata su sueño. Cuando el avión estaba arriba, la azafata le pidió que la acompañara. Lo llevó a la cabina y el piloto lo invitó a sentarse a su lado. El disfrute de Pepe al contemplar la Tierra desde las alturas lo describía el tono de su voz y el vivo lenguaje de sus ojos.
El canto de los pájaros y del agua.

La Sierra Nevada de su infancia

Los tres cultivos de Sierra Nevada eran las patatas, el trigo candeal y el centeno. Nosotros también sembrábamos habichuelas, de la tinta, que le decíamos”¦ Era una maravilla disfrutar de aquellas patatas, de aquellas collejas”¦ Porque llovía mucho y nevaba”¦ Y Sierra Nevada estaba llena de vida. Hoy Sierra Nevada está empobrecida porque no llueve. Entonces se tiraba lloviendo dos y tres meses. Y nevando. Y cuando llegaba la primavera, era aquello un vergel.

Era una maravilla sentir los pájaros cantar; el cuco, la lechuza, la perdiz”¦, el pastor que silba, el perro que ladra, berreando los borreguillos”¦ Aquello era un encanto. Además de ese rumor del agua que se sentía en la umbría, nosotros estábamos en la loma de las Yeguas y se sentía el ruido de los barrancos, porque al llover tanto, venían llenos de agua. Mira si era así que andaban en Monachil cuatro centrales eléctricas y el río lleno. Empezaba en Diechar, y el río lleno de agua, esa agua la cogía la Vega, y el río lleno de agua, soltaba la Vega el agua y la cogía la fábrica de Tranvías”¦ Y seguía el río lleno de agua además de llenar el canal, pues llegaba aquí abajo y estaba la Trola e igual, cogía el agua y agua río abajo. Que ya os digo, que aquello era una maravilla.

¿Qué han perdido las futuras generaciones con respecto a lo que tú viviste?

Pues han perdido todo. Aquello es una ciudad muerta, allí no hay vida. Aquello da mucha vida, el Complejo Sol y Nieve, el esquí, pero la vida en Sierra Nevada la estaban dando las 10.000 u 11.000 cabezas de ganado que había. Y ese ganado estaba contribuyendo a las plantas, abonándolas con sus excrementos, enterrando las semillas con sus pezuñas, y al año siguiente la hierba te llegaba a la rodilla”¦ Hoy Sierra Nevada está muerta, aquello es un paisaje lunar, porque ya no hay ni hierba y se han perdido muchas de las plantas que había, y los animales la mayoría.

¿Qué animales han desaparecido?

Una cantidad de pájaros como el alcaudón, las perdices han acabado con ellas, la collalba, la lavandera blanca, el cuniqueco que le decíamos, el coloraito, el colirrojo, el arrendajo, el zorzal, el mirlo”¦ el pájaro que surcaba el aire como era el halcón, no el peregrino, que aquí había otro tipo de halcón que es muy parecido, pero es distinto, en estructura es igual”¦ Yo veía al halcón perseguir a una banda de palomas, a una velocidad de ciento y pico kilómetros por hora, aunque entonces yo no entendía de kilómetros, y mataba a la paloma por impacto, ósea que soltaba un impacto, la dislocaba, la paloma soltaba muchas plumas e iba dando velas y ya la enganchaba y se la llevaba bien donde tenía la cría o se la comía en lo alto de una roca
¿Qué daños se le ha hecho a la Sierra.

Uno de ellos ha sido la repoblación forestal. Porque la repoblación forestal ha ahogado muchas plantas que eran muy precisas, para la flora y para la fauna, porque tienes el espino majoleto, la eslera era el alimento de Sierra Nevada. Los pájaros, ratoncillos, perdices”¦ se metían debajo de esas esleras, de esos majoletos y se alimentaban de esas semillas que se caían. Y eran el primer eslabón de la cadena. Empezaba la lechuza, que había de tres o cuatro clases, el mochuelo, el cernícalo, el gavilán”¦, pues todas las aves, había también muchas zorras, había garduños”¦ ¡Una fauna riquísima!, pero había un equilibrio porque no había lo que hay. Hoy en Sierra Nevada; un cáncer. Yo diría cáncer, los jabalíes han hecho desaparecer la fauna y la flora, porque lo levantan todo. Los jabalíes han acabado con ratas, perdices, reptiles como culebras y otros.

¿Había lobos en esos tiempos?

Lobos hubo. A mí me lo contaba mi abuelo que en una época hubo lobos en Sierra Nevada. Él vivía en el Camarate, en la parte de Güejar Sierra y veía los lobos, pero los lobos hacían mucho daño al ganado, porque estos pueblos se dedicaban a la ganadería, además de la agricultura. Y claro, los lobos atacaban al ganado, porque el lobo es como el hombre, no se conforma con matar a uno para comérselo, sino que tiene que matar diez. El lobo es así de esa hechura. La zorra es igual, entra en un corral de gallinas y las mata a todas y luego se lleva una. Una o diez y las esconde, las entierra como despensa para seguir alimentándose

¿Y animales de agua?

Sierra Nevada tenía mucha abundancia en agua. Tenía una fuente que le llamaban Fuente Alta que no se podía cruzar el chorro, donde está la choza Sartenes. Le daba esa fuente riego a diez o doce labradores. El agua, cada día pertenecía a un labrador

¿Cómo se vivía en las chozas?

Por un lado, disfrutabas de la naturaleza, pero allí no conocíamos ni el pescado ni muchos de los alimentos que hay. La comida era sana como el potaje de lentejas, las patatas fritas al montón, el puchero, la cazuela de fideos, con patatas de aquellas tan ricas
¿Árboles frutales?
Hubo encimas del convento en un sitio que le decían “El Saltillo” , había unos cuantos melocotones. Y en el cortijo de la Jeta también había unos perales, pero de ahí para arriba no se criaba nada”¦ O no los sembraron. Más para arriba había robles, encinas, el tapaculos (rosal silvestre), el majoleto”¦ Y fue una mala repoblación porque han ahogado todas esas plantillas que estaban

Dando alimento a todos esos animalillos que se quedaban en la sierra y al no haber alimento porque lo han ahogado los pinos con la repoblación forestal”¦ Será precisa, pero si en un sitio se crían robles y encinas, pues sembrar robles y encinas, que arden menos y dan más vida a la tierra, porque el pino tiene un ph muy alto y acaba con toda la flora. Debajo del pino no viven animales, nada más la ardilla. Las perdices no se meten debajo del pino, porque no saben si hay encima un ave de rapiña y se las va a comer. Quieren campo libre, porque ellas miraban hacia el cielo y veían el ambiente que había, de aquellos animales como el gavilán, el halcón y otras aves de rapiña que había en Sierra Nevada

Vivir en Sierra Nevada era un privilegio

¿Conocíais las plantas medicinales?

Sí. Porque gastábamos albarcas y a veces nos hacíamos heridas o te cortabas con una hoz o cualquier herramienta del campo y había una hierba que le llamaban árnica. Y la zarzaparrilla, que se hervía y se le daba a los animales en las heridas que tenían. Estaba la curría, que es venenosa oliéndola, pero la curría, aquí en la parte baja, y servía para eso, por ejemplo cuando un animal tenía una herida, en el tiempo que se esquilaban las ovejas, pues se descuidaban con la tijera y entonces le echaban hervida esa agua de la curría y se le echaba un poquito de carbón machacado para que resecara la herida.

La última vez que vi a Pepe el de Aurora fue en la exposición de su museo

Lo recuerdo perfectamente; nos hizo caminar por su vida al hablarnos del museo que fue construyendo a través de los años. Con cada pieza nos contaba su historia. Y así conocimos cómo funcionan sus molinos, camiones, cintas transportadoras, cómo se utilizaban las distintas herramientas e instrumentos de labranza”¦ Me acordé de otro sabio que nos dejó; Antonio Navarro, conocía a la perfección todos los artilugios del campo. En fin, la exposición fue una oportunidad excelente para conocer la historia y sabiduría de Pepe el de Aurora.

En ese museo podíamos leer este poema

Yo crecí con el espliego
con el piorno y con la jara
el tomillo y el romero
entre el valle y la montaña

Y aunque llevase bastón,
Un callado o una vara,
Solo en mi imaginación
Le mecánica rondaba.

Por eso al llegar los años
de senectud jubilada,
puse a andar la miniatura
que por mi mente rondaba.

A AURORA Y A JOSÉ
sólo quiero dedicarla.
A mi padre y a mi madre
Que los quise con el alma”¦

No tenemos capacidad para recoger la sabiduría de nuestros ancestros

Termino con un lamento de impotencia nuestra falta de capacidad para convertir historias orales en documentos para la posteridad. La niñez está huérfana de la historia de la sabiduría de nuestros ancestros. Este reportaje es una pequeña migaja de un pan que tenemos que crear; la de las gentes que saben a tierra y tienen un fuerte cordón umbilical unido a ella

Por Veguita de Graná

El Viernes 25 de julio de 2025

Actualizado el 25 de julio de 2025