Granada por una Nueva Cultura del Territorio
Encuentro de Sosteniblidad en Granada 2008

Desde Granada. Ojos sostenibles para el territorio

Viernes 4 de abril de 2008 por Paco Cáceres

NUETRA CRÍTICA A ESTE MODELO DE DESARROLLO DEL TERRITORIO

Esta crítica intenta ser la fotografía general de lo que hemos visto y vivido en los municipios granadinos en estas dos décadas de destrucción del territorio. En la exposición que hagamos en las jornadas de Sostenibilidad citaremos ejemplos concretos de lo que decimos.

1- ¿Cómo es este modelo?

a) Está basado en la especulación urbanística, la ciudad dispersa y la dependencia total del automóvil, devora ingentes cantidades de territorio (muchos de vega de altísimo valor productivo y espacios protegidos), multiplicando el gasto de energía, de agua. Este modelo es insostenible ambientalmente.

b) Ha creado urbanizaciones clónicas adosadas a los pueblos, sin identidad, con altísima edificabilidad, para enriquecimiento de unos cuantos, a costa de eliminar o achicar plazas, zonas verdes, espacios para la convivencia, acerados.... Por ello, es insostenible culturalmente

c) Los municipios dan una visión mercantil del territorio, dividiéndole en útil e inútil, ”Útil” es el que se puede urbanizar y vender, e “inútil”; ríos, espacios protegidos, historia, cultura, paisaje... al que se abandona porque no deja beneficios económicos inmediatos.

d) Este modelo tiende al desorden porque crece sin tener en cuenta ni la comarca ni las infraestructuras necesarias. Por otra parte, la descoordinación de las instancias públicas y la ausencia de un “poder subregional” real tiene mucha culpa en la mala gestión de, por ejemplo, lel Área Metropolitana de Granada

e) Crea una feroz competencia de los municipios entre sí. Para atraerse macrourbanizacioens, parques industriales centros comerciales o cachitos de universidad o campus de la salud, etc.

f) Impide el desarrollo de otras actividades económicas. turismo, agricultura... Un ejemplo claro; la Vega de Granada

g) Es diseñado desde los centros de poder económico. Los PGOU diseñan el territorio con los convenios urbanísticos que constructores y ayuntamientos han acordado, sin tener en cuenta las necesidades reales de crecimiento de los municipios, sus recursos naturales y las infraestructuras necesarias para llevar a cabo esos crecimientos.

h) El modelo es un exponente claro del capitalismo neoliberal: menos Estado y más mercado, menos política y más economía. Es la fórmula mágica para que la sociedad avance y genere empleo y bienestar por si sola. El mercado inmobiliario está desregulado y tiende al caos porque desde la ideología neoliberal es la mejor fórmula posible. Este modelo lleva implícito el papel subsidiario de los poderes públicos, propicia el apoyo de las administraciones a la iniciativa privada, las privatizaciones, la opacidad y las trabas a la participación ciudadana.

i) Fruto de lo anterior, este modelo no ha tenido ningún tipo de control político. Los controles administrativos y legales han sido sorteados en la mayoría de las veces gracias a la opacidad de los asuntos urbanísticos, a la sumisión que los mecanismos de control han tenido frente a los poderes económicos y políticos y a la connivencia y maridaje entre estos poderes.

2- Este modelo tiene unos costes

a) Costes humanos. El modelo de ciudad macizada, con al vehículo privado (ciudades aparcamientos) como dios, no ha tenido en cuenta al ser humano, que queda en un segundo plano. Un ejemplo han sido niños, ancianos o discapacitados, a los que se le ha expulsado prácticamente de la ciudad.

b) Costes sociales de los trabajadores. Se ha sostenido sobre la explotación de los trabajadores, fundamentalmente los inmigrantes. El sector de la construcción es el que tiene más irregularidades y accidentes laborales (269 muertes en 2006)

c) Es poco saludable y provoca enfermedades típicamente urbanas: cansancio, estrés, ansiedad, sordera, alergias...

d) Costes sociales de los ciudadanos. Primero se construye y después se demandan infraestructuras. Así, es imposible planificar bien los servicios. Nunca se sabe cuánto se crecerá. Los centros educativos se quedan pequeños, problemas de electricidad, de agua, de tráfico. Se pierde calidad de vida.

e) Costes de futuro: Nuestros nietos, a los que entregamos una herencia envenenada, un territorio destruido y desestructurado. Y el propio territorio, que queda despojado de sus valores e hipotecado para siempre.

3- Papel sumiso de administraciones y Justicia Las administraciones han sido sumisas a este modelo, porque daba buenos datos económico y financiaba a las administraciones (ayuntamientos fundamentalmente) y a partidos gobernantes. Ello sin hablar de la corrupción, que habita en el corazón de este modelo. Los tímidos pasos dados por la Junta de Andalucía (POTA o el decreto de los campos de golf) se frustraron por la presión del poder económico y los ayuntamientos. La Justicia ha tenido un papel tibio en la lucha contra las irregularidades urbanísticas, bien sea por falta de medios, preparación o sensibilidad para investigar los delitos urbanísticos. En algún caso por compra de voluntades.

4- La democracia y la participación se resienten El urbanismo, lo más opaco dentro de la esfera municipal. Ha escondido múltiples irregularidades y sus beneficiarios. Eso explica las trabas impuestas a la participación ciudadana; negación de acceso a documentos, silencio ante las alegaciones, proyectos publicados en periodo veraniego con plazos de alegación cortos, denuncias judiciales para amedrentar a colectivos y concejales destacados en la defensa del territorio... En suma, déficit democrático y zancadillas a la participación ciudadana.

Consecuencia de todo lo anterior, la “ordenación” del territorio, lejos de ser salvación de nuestros pueblos, el paraíso que nos pintaban, es la pesadilla de nuestra vida diaria; tiempos de espera, atascos, insatisfacción... Por si era poco, le dejamos un lastre a las futuras generaciones.

NUESTRA ALTERNATIVA AL MODELO DE TERRITORIO

1- Por una visión integral del territorio. La ordenación del éste debe de garantizar un equilibrio armónico entre las potencialidades económicas y los valores culturales y ambientales del territorio. Tendrá como objetivo fundamental el bienestar de sus habitantes posibilitando el acceso a una vivienda digna y asequible, goce de servicios y de valores culturales y ambientales, y su integración en el territorio (ciudad sana, de encuentro entre los ciudadanos y con el lugar en donde viven)

2- Construir un modelo de territorio con identidad propia. Aunque guiado por convenciones internacionales (Principios directores para el desarrollo territorial sostenible de Europa, convención europea del paisaje, Declaración de Río de Janeiro...) debe de potenciar el desarrollo endógeno y diversificado desde perspectivas subregionales (Granada metropolitana, Costa, Poniente...) Un ejemplo lo tenemos en el Plan de Dinamización de la Vega de Granada elaborado por 200 colectivos.

3- Frente a la ciudad aparcamiento, construir la ciudad de los ciudadanos. Los planes de movilidad y accesibilidad priorizarán al peatón, a la bici y al transporte público, anteponiéndolo al vehículo privado.

4- Apostar por la gestión pública de los Servicios prestados a los ciudadanos frente a la privatización y cesión de la gestión a grandes empresas (Agbar, Ferrovial, FCC…) cuya estrategia corporativa es desarrollar economías de escala: más viviendas, más recibos.

5- Demandar leyes que den transparencia a la opacidad del desarrollo urbanístico, arbitrando mecanismos de control que abarquen desde la financiación de los proyectos urbanísticos, su fiscalidad hasta el cumplimiento de las normativas vigentes en materia medioambiental y de Ordenación del Territorio. Demandar la creación de un cuerpo general de inspectores urbanísticos dependientes del Gobierno Central.

6- La ciudad es de todos si profundizamos en la democracia. Las administraciones facilitarán los procesos de participación informada (acceso informático a documentos, técnicos que expliquen de forma sencilla urbanismo...) para que los ciudadanos no sean meros espectadores en la construcción de su ciudad. La educación en valores y del medio son imprescindibles para expandir esta nueva cultura del territorio.

7- Pacto por el territorio. Para desarrollar este nuevo modelo de ciudad, es necesario un pacto por el territorio entre las instituciones y la sociedad civil, que aborde la financiación municipal y que tenga como objetivo legar a las futuras generaciones un territorio sostenible ambiental y socialmente, que sea un compendio de ética y estética, con espacios para el saber, la convivencia y el disfrute. En suma, un territorio del que se sientan orgullosos los habitantes que lo pisan –y pisarán- todos los días

(Extracto de documento presentado a I Encuentro sobre la Sosteniblidad en Granada 2008)

Paco Cáceres y Rosa Mª Félix