Jesús Montañés, Cristino Alonso, Paco Cáceres. Proyecto “El libro de texto de nuestros lugares”
Nos contaba una familia que acogió en verano a un niño saharaui, que éste miraba maravillado los grifos al ver que salía agua sin restricción alguna. Casi pasadas las vacaciones, la familia preguntó al niño qué regalo quería que le hicieran antes de irse. El niño señaló el grifo mágico que solucionará la falta de agua de su pueblo.
¿Cómo nos llegan el agua, la luz o los alimentos?
¿Y quién, aquí, en la niñez, adolescencia o incluso adultez, podría decir de dónde viene el agua del grifo? ¿Y por qué le das al interruptor y se enciende y apaga la luz? ¿Dé donde nos vienen esas maravillas? Y los alimentos que consumimos, ¿de dónde proceden? ¿Cuántos kilómetros recorren? ¿Podemos tomar conciencia de agua, energía o alimentos de nuestros lugares si eso nunca, o casi, se ve en los centros de enseñanza”¦? ¿Qué libro de texto habla de la vida de nuestros lugares”¦?
Hay múltiples preguntas sobre nuestros entornos, sobre nuestra relación con ellos
¿Y el río, las acequias, los árboles o los animales de nuestros entornos? ¿Cómo se llaman, que características tienen? ¿Qué nos aportan en nuestra vida? ¿De qué se vive en el pueblo? ¿De dónde vine el dinero para que el pueblo funcione? ¿Cuáles son sus sitios más emblemáticos? ¿Cómo era el pueblo antes? ¿De dónde le viene el nombre”¦? Hay múltiples preguntas sobre nosotros mismos, nuestros lugares, que nunca, o casi, se abordan en los centros de enseñanza
¿Y podemos avanzar desde niños en conciencia de lugar, responsabilidad con nuestros entornos o compromisos para mejorarlos si nunca, o casi, lo abordamos en los centros de enseñanza?
¿Y cómo sería ese libro o libros de texto de los lugares?
Lo ideal es que naciera de las propias investigaciones de enseñantes y alumnado. Hay otros caminos; por ejemplo, en los Planes de ordenación urbanística hay informes ambientales, económicos, urbanos”¦ que son joyas si alguien le diera forma escolar. O en redes, revistas locales también suele aparecer mucho material”¦ Y una tercera forma; personas ancianas, gente bien informada, agricultores, personas que trabajan en archivos municipales”¦ No es difícil; es organizar y ponerse a trabajar.
Y esas investigaciones crearían materiales, que irían a las bibliotecas”¦ Textos, imágenes, vídeos”¦ En unos años, el lugar, los lugares, tendrían estantes en las bibliotecas tanto escolares como municipales.
El proyecto “El Libro de texto de los lugares” empieza a andar en nuestros territorios
Y con todas estas bases, nace un proyecto “El libro de texto de nuestros lugares” . Personas que trabajamos en la plataforma “Vega Sur. El Monachil nos une” queremos contribuir a que los escolares, pero también las personas de todas las edades, puedan conocer bien los entornos en los que viven. Nace en la Vega Sur, pero a este proyecto no tiene fronteras. En todos los lugares se necesitan libros que hablen de ellos”¦ Pues vivas donde vivas, si te guste la idea, si la ves necesaria. Y si quieres formar parte del proyecto, tienes las puertas abiertas. Más gente, más visiones, más riqueza.
Comenzamos a crear “el libro de nuestros lugares” . En unos años, seremos biblioteca.
