Juan Pérez Unquiles
Participa en Granada por el Tren y en la plataforma en defensa del tren rural de Andalucía
Colaborador de otragranada.org
El documento del Ministerio de Transportes y Adif sobre el Corredor Mediterráneo y, en lo que afecta a Granada, fue recogido esta semana por los medios de comunicación granadina. Eso sí, es “una escueta presentación creada el 24 de febrero y fechada en Marzo del 2023” en el ayuntamiento de Granada pero que ha permanecido oculta hasta ahora (política de transparencia). Ante ese documento es necesario que se conozcan posiciones contrarias al soterramiento y que estaban escritas desde hace tiempo producto de conversaciones y debates entre personas de la sociedad civil granadina en los últimos años.
Hasta ahora ni la alcaldesa ni el portavoz del PSOE en el ayuntamiento han estado a la altura de las circunstancias. Se ha vuelto a reproducir “la patada en la espinilla” como forma de actuación política. La alcaldesa hablando de tomadura de pelo y el portavoz hablando de tasas cuando se le preguntaba por su opinión sobre las seis diapositivas mostradas que de ninguna de las maneras se puede considerar el estudio informativo de la integración del ferrocarril en Granada que debió estar en septiembre del 2020.
Espíritu de Doñana para llegar a un acuerdo
Este tema requiere impregnarse del espíritu de Doñana e intentar llegar a un acuerdo que supere la parálisis total de 20 años de duración, mientras se discutía si eran galgos o podencos.
Mi opinión es que un posible consenso se puede basar en los siguientes puntos, escritos desde finales del año pasado, teniendo en cuenta opiniones de personas conocedores del urbanismo, la arquitectura, el medioambiente y la cuestión ferroviaria.
Esos puntos serían:
– La necesidad de una estación central en Avda. de Andaluces donde concurran todo tipo de trenes, tranvías, tren-tran, trolebús, metro, buses y bicis. Una estación en el centro de la ciudad que hay que mantener y mejorar.
– La necesidad de una estación metropolitana, en el noroeste de Granada que reciba todo tipo de trenes, incluidos los mercancías del Corredor Mediterráneo y que desde la misma se conecte con la estación central de Andaluces. También serviría para las cercanías de Loja y Guadix.
– Una alternativa de estas características podría evitar el soterramiento de un lado, ya que desde Pinos Puente se generaría un tren-tran con paradas en Atarfe, Mercagranada (lugar del área logística de Granada), Azucarera/Bobadilla (nuevo campus universitario), La Chana (con nuevos pasos peatonales y de vehículos) y Rosaleda (donde la vía se podría cubrir para generar un parque sobre la misma) reutilizando las vías de ancho ibérico del tercer carril aún no utilizado y terminaría en Andaluces (que además de ser la estación central de Granada sería una estación intermodal).
El tramo Pinos Puente Andaluces sería una segunda línea de tren-tran utilizando una infraestructura y unos espacios existentes desde Pinos a Mercagranada que ahora no se usa. Desde Atarfe se debe hacer una prolongación hacia Santa Fe, Aeropuerto y polígono de Escúzar. Este tramo podría ser el comienzo del ferrocarril a la Costa que debe ser un nuevo tramo del Corredor Mediterráneo. Lo mismo debe pasar con el tramo de Guadix-Baza-Lorca.
– Es urgentísimo que ADIF genere la propuesta de unión de las vías de Moreda y Antequera. Cómo también que el Corredor Mediterráneo entre Granada y Guadix sea a doble vía hasta Guadix, en base al estudio informativo del 2009 que ya pasó la información pública de los ayuntamientos y con las características técnicas de los corredores europeos. Desde Guadix una vía hacia Almería y otra hacia Baza y Lorca.
El ayuntamiento de Granada debe crear una nueva Mesa para la integración del tren y todos los demás elementos de movilidad en una ciudad metropolitana de más de medio millón de habitantes.
Está propuesta pretende dejar atrás más de 20 años de dimes y diretes sobre la integración del ferrocarril en Granada, de debates estériles que aún nos mantienen en el punto de salida: en la nada.
El debate sobre el soterramiento no es el debate fundamental del tema ferroviario de Granada y se debe salir de ese bucle.
Para ello el pasillo ferroviario que conecta Andaluces con la Vega, si va acompañado de grandes zonas verdes y corredores eco-recreativos podría ser la solución al soterramiento.
Estos puntos deberían ser debatidos en una mesa de diálogo participativa
Todo lo anterior debería ser debatido en una nueva mesa ferroviaria, amplia y muy participativa, superadora de la actual, con más participación ciudadana, que signifique una nueva manera de diálogo para proponer distintas alternativas que mejoren la actual con protagonismo ciudadano, de las organizaciones medioambientales y de expertos en movilidad que parta de la actual propuesta del Ministerio, pero mucho más desarrollada, en la que también estén, lógicamente, los miembros de la mesa anterior pero con una mayor participación técnica y ciudadana.
Para todo ello es necesario que la ciudad se empodere y se convierta en interlocutora directa y decisiva en la toma de decisiones sobre las grandes cuestiones que nos afectan como es el caso del ferrocarril.
